Un autónomo puede deducir en IRPF e IVA los gastos vinculados a su actividad, justificados con factura y registrados en sus libros. La deducción cambia según el gasto: el software profesional puede llegar al 100 %, el vehículo de uso mixto tiene límites distintos en IVA e IRPF y los gastos personales no se deducen. La factura, la afectación y el registro son los tres requisitos básicos.
«¿Esto lo puedo deducir?» es probablemente la pregunta más repetida entre autónomos. La respuesta corta: solo los gastos vinculados a tu actividad, correctamente justificados y registrados. La larga, con los matices de IRPF e IVA por categoría, es esta guía.
Los tres requisitos (siempre)
- Afectación a la actividad. El gasto tiene que estar vinculado a tu trabajo: un portátil para diseñar sí; la cena del sábado, no.
- Justificación documental. Como regla general, factura completa a tu nombre (con NIF). Un ticket sin tus datos vale poco si hay comprobación.
- Registro contable. El gasto debe figurar en tus libros de gastos e inversiones.
Tabla orientativa por categoría
Es el mismo criterio conservador que aplica Aurio al analizar tus gastos. «IVA» indica qué parte de la cuota soportada suele admitirse; «IRPF», si el gasto reduce tu rendimiento.
| Gasto | IVA | IRPF | Matiz |
|---|---|---|---|
| Software y suscripciones profesionales | 100 % | 100 % | Si están vinculados a la actividad. |
| Cuota de autónomos (RETA) | — | 100 % | No lleva IVA; deducible íntegra en IRPF. |
| Suministros de la vivienda afecta (luz, agua, internet) | Restrictivo | ~30 % de la parte afecta | En IRPF: el 30 % de la proporción de la vivienda afecta a la actividad (p. ej., si afectas el 20 % de tu casa, deduces el 30 % de ese 20 %). En IVA el criterio es muy restrictivo salvo factura afecta a la actividad. |
| Vehículo de uso mixto | 50 % | 0 % | IVA: presunción de afectación del 50 %. IRPF: solo con afectación exclusiva a la actividad (difícil de acreditar). |
| Comidas y restaurantes | 0 % | Solo dietas con requisitos | El IVA de hostelería no es deducible con carácter general (art. 96 Ley del IVA). En IRPF existen dietas de manutención con requisitos estrictos: día de trabajo, pago electrónico, establecimiento de hostelería y límites diarios. |
| Seguro de salud | — | Con límites | Hasta 500 € por persona y año (más si hay discapacidad), como referencia. |
| Alimentación y compras personales | 0 % | 0 % | Los gastos personales nunca son deducibles. |
Los gastos «de difícil justificación»
Si tributas en estimación directa simplificada, puedes deducir además un porcentaje del rendimiento neto positivo en concepto de gastos difíciles de acreditar: el 5 % como referencia, con un tope de 2.000 € anuales (el porcentaje ha variado según el ejercicio; verifica el vigente). Nuestra calculadora del modelo 130 lo aplica automáticamente.
¿Y las inversiones? Se amortizan
Un bien duradero (un ordenador, mobiliario, maquinaria) no se deduce entero el año de compra: se reparte entre sus años de vida útil según los coeficientes de la AEAT. Como referencia, los bienes de escaso valor (hasta ~300 € por elemento, con un límite anual conjunto) sí pueden deducirse en el año. Para el resto, usa la calculadora de amortización con la tabla de coeficientes.
Errores frecuentes
- Deducir el 100 % del coche (en IRPF casi nunca procede sin afectación exclusiva).
- Guardar tickets sin NIF en lugar de pedir factura completa.
- Deducir suministros del hogar sin haber declarado la vivienda parcialmente afecta.
- Olvidar la cuota de autónomos, que es de las pocas deducciones «gratis».
¿Cómo separas base, IVA y pago en un gasto real?
Imagina una suscripción de software usada solo en tu actividad, con una factura de 100 € de base y 21 € de IVA. El pago es de 121 €, pero eso no convierte los 121 € en gasto de IRPF y, además, otros 21 € en IVA deducible. En el supuesto de deducción completa, la base de 100 € reduce el rendimiento y la cuota de 21 € se trata en el IVA. Es un ejemplo ficticio para distinguir las cifras, no una autorización para deducir cualquier suscripción.
¿Qué haces cuando falta la factura o el uso profesional no está claro?
Conserva el movimiento como parte de tu registro de dinero, aunque todavía no lo incluyas como gasto deducible. Pide el justificante que falta y comprueba a quién se ha emitido, qué servicio describe y a qué periodo corresponde. Un cargo con el nombre de un comercio no demuestra por sí solo el uso profesional. Tampoco basta con cambiar su categoría a software, transporte o suministros. La categoría te ayuda a ordenar; la documentación y las reglas de afectación son las que permiten decidir el tratamiento fiscal.
¿Cómo revisas una devolución sin duplicar el gasto?
Busca la compra original y la factura rectificativa o documento que corresponda. Si pagaste una suscripción y después recibes un reembolso, conservar solo el cargo daría una imagen incompleta del coste. Compara fecha, importe y concepto en ambos documentos antes de ajustar tus libros. La revisión debe distinguir un reembolso de un ingreso por ventas. Si la corrección afecta a un periodo ya declarado, contrasta con un profesional cómo regularizarlo: ordenar el movimiento en Aurio no modifica una declaración presentada.
¿Qué conviene entregar a tu gestoría?
Entrega el registro junto con las facturas, los justificantes y las dudas que todavía no has resuelto. Señala los usos mixtos y los documentos pendientes en vez de dar por deducible todo lo clasificado. Conserva el original de cada justificante y una referencia que permita encontrarlo. El objetivo es poder reconstruir de dónde sale cada cifra, sin depender de recordar meses después por qué marcaste un gasto. Aurio ayuda a reunir y calcular esa información; la presentación y el criterio profesional siguen fuera de la app.

